

CRÍTICA VINTAGE
PRINCESA ALBA, UN BLANCO FÁCIL PARA LOS MORALISTAS DE LA MÚSICA

Por Diego Olmos (@charlie30f)
“No necesito un hombre que me haga feliz, estoy segura de mí misma, sabes que sí, sabes que no me muero porque me invites a salir, yo siempre he sido sola, no voy a cambiar aquí” – Princesa Alba, Diamante.
Trinidad Riveros o Princesa Alba, su seudónimo artístico, comenzó en el mundo de la música cuando en forma de catarsis del internet dio a luz el estilo autodenominado “sad boy”, concepto artístico y musical que fusiona la estética noventera y del 2000´s, utilizando las visuales gráficas del comienzo de la era digital, junto con letras que hablan de rupturas amorosas, suicidio, entre otros. Y combina sonidos electrónicos experimentales con el auto tune, en el que Princesa Alba adapta a la “chilena” apadrinando el trap como su principal base musical.
Para Trinidad, el comienzo de su carrera musical fue un bombardeo de críticas negativas, principalmente comentarios maliciosos sobre su cuerpo, siendo cosificada sexualmente en su primer sencillo “My Only One”, lanzado con el vídeo musical respectivo el 2017, donde Princesa Alba nos canta con un auto tune marcado muy característico del trap, con una historia de amor que hace alusión al fútbol y a sellar dicho amor en un matrimonio en el Estadio Monumental, perteneciente al equipo de fútbol chileno Colo-Colo.
“No puedes usar ese body si tienes las pechugas así, no se ve bien” – Comentario extraído del video My Only One.
Es así como esta artista chilena toma la iniciativa de luchar contra la misoginia y el machismo, catalogando su música en temática feminista, combatiendo a la industria del trap chileno, dominado por hombres heterosexuales, que cantan sobre sexo, drogas, lujos, alcohol, y que muchas veces caen en el sexismo y cosificación de la mujer.
Un ejemplo de lo mencionado anteriormente es la canción Diamante, que lanza como sencillo un año después de su debut, tomando de la mano la perspectiva de género y haciendo una crítica social al público que la juzgó por su aspecto físico, sin antes hacerlo musicalmente. Adquiriendo esta lucha como un concepto para sus canciones y conciertos, en los cuales Trinidad nos deja evidenciar tweets y comentarios de YouTube aludiendo a su imagen corporal como fondo visual mientras canta y visibiliza este tipo de conductas normalizadas en las redes sociales.
“No te confundas que yo no me maquillo pa' ti, si lo hago es exclusivamente pa' mi” – Diamante.
Diamante pertenece a este género urbano del internet, compuesta por sonidos de libre uso que son compartidos por la comunidad de productores musicales alrededor del mundo y que son trabajados en los programas para producir música de fácil acceso como FL Studios, Pro-Tools y Garageband, utilizados comúnmente por la escena del trap para generar el ritmo o mejor el llamado "beat", que son la base principal de cada canción del estilo.
Diamante pertenece al primer mixtape de Princesa Alba llamado “Del Cielo Mixtape” lanzado el 2018, compuesto por seis canciones en la que experimenta de forma marcada con sonidos del trap, pero aplicando su propio sello, con ritmos más lentos que van acompañados de una estética visual proveniente de la plataforma Tumblr denominada “aesthetic”, donde son utilizados los colores pasteles, animaciones inspiradas en la animación asiática y que varían según los tipos de elementos que son utilizados, ya sea un estilo grunge o las visuales de los años 90’s. Trabajo discográfico que la llevó a obtener nominaciones en los premios musicales nacionales Índigo y Pulsar.
Sin embargo, con el paso de los años, Trinidad Riveros fue saliendo de su zona de confort, arriesgándose por una propuesta mucho más pop, conservando algunos tintes del trap. Es así como lanza su sencillo Summer Love, dejando de lado el auto tune y tomando la decisión de dar a conocer su voz totalmente limpia de distorsiones, siendo esta categorizada en un rango soprano ligera, adoptando un estilo pop similar al que fue la banda chilena Supernova, y que ha continuado trabajando, profesionalizando su carrera en la industria musical chilena, teniendo colaboraciones con Gepe, Dulce Agraz, Gianluca, entre otros.
Ya sean críticos musicales puristas o personas que solo comentan maliciosamente, culpan a los estilos que son generados por computadora, apuntándole como una herramienta para crear sonidos sin alma, pero como dijo la cantante islandesa Björk en una entrevista, no es culpa de la computadora que la música no tenga alma, sino de quién la crea, la computadora es solo una herramienta al igual que los instrumentos, y el concepto "Princesa Alba" tiene un alma que va en ascenso al éxito.