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TENGO MIEDO TORERO – PONIENDO AL LEGADO DE LEMEBEL EN SU LUGAR

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Por: Daniel Gatica

Tuvieron que pasar varios años para que finalmente se materializaría cinematográficamente, la primera y única obra literaria de Pedro Lemebel. El icónico escritor, cronista, activista y artista plástico chileno que falleció el año 2015 a raíz de un cáncer, con esta idea sin ver la luz. Fue finalmente el año 2019 en que se anunció esta película y en medio de un contexto argüido para nuestra sociedad, llega finalmente “Tengo Miedo Torero”, de la mano del director Rodrigo Sepúlveda y que tiene como protagonista al gran Alfredo Castro.

La cinta toma muy bien la esencia del escritor, una mirada crítica de un Chile pobre y clandestino que se ocultaba tras la falsa ilusión de un país desarrollado. La “loca del frente” es nuestra guía por esta historia cruda, que mezcla un amor platónico entre una mujer trans y un joven guerrillero, rodeados por lo que significa vivir en una dictadura y el impacto de esta en una sociedad conservadora y brutal.

La película tiene como eje central al excelente Alfredo Castro, demostrando por qué hoy es uno de los mejores actores de nuestro país. Por otra parte, el mexicano Leonardo Ortizgris, le da vida a Carlos, el guerrillero que le roba el corazón a este personaje. Ambos animan esta comparsa de emociones clandestinas, en que en una hora y media logran poner su relación en el centro y tener diferentes situaciones históricas revoloteando en esta historia, que pareciera ser una burbuja de algo más grande.

Como adaptación funciona porque respeta de gran manera la obra original e incluso agrega algunos elementos que caracterizan la figura de Pedro Lemebel, como algunas frases míticas e incluso la cortina con la que este abría sus crónicas radiales. Pese a lo anterior, por momentos pareciera que la historia corriera más rápido de lo que alcanza a plasmar en el espectador y aunque esto es algo que se siente en el libro, el ritmo cinematográfico debe ser distinto.

En cuanto a la ambientación, entendiendo que la historia transcurre en plena década de los 80 's, la cinta está compuesta en su mayoría por ambientes controlados y en algunas ocasiones lugares abiertos que no están tan expuestos, esto sin duda favorece a centrar este trabajo. El vestuario también cumple con su labor, algo fundamental y que permite que esta película funcione, adornada por clásicos de la canción en español.

En conclusión, Tengo Miedo Torero es una película hermosa y que ayuda a poner a su lugar el legado de Pedo Lemebel, su importancia se erradica en su figura y su imponente visión de lo mísero y triste, un huracán de emociones que esta cinta logra transmitir de forma excelente con sus colores, historia y narración orquestada por el director Rodrigo Sepúlveda y que supo descifrar y exponer de la mejor manera Alfredo Castro y compañía.

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